jueves, 11 de agosto de 2016

ESPEJOS DEL ATARDECER


Gerardo Barbera




 


*
Abro los ojos, miro el techo,
la misma cama de tantos años,
acaricio el borde del colchón,
todo es silencio y costumbre,
por fin, estoy despierto.

**
Ha llegado un nuevo día,
será una aventura iluminada,
tal vez escriba alguna canción
que de mi alma brote inesperada.

***
Miro mi rostro en el espejo,
ahí, donde yacen mis esperanzas,
cuántas veces he hablado solo
mirando el mismo cristal cada mañana,
no soy el mismo, veo esa tristeza,
el espejo se ríe,
 el reloj anuncia el amanecer
al ritmo de las mismas campanas. 

****

Las mañanas en mi casa son tristes,
no hay niños, ni flores, ni siquiera un perro.
Aquí todo se ha convertido en sombra:
la sombra de la mujer que me amó,
el recuerdo de los hijos que viven lejos.

*****

Soy la sombra del padre amable
 que llevaba a sus hijos al colegio,
soy el fantasma de un marido olvidado.
Sólo me queda este espejo viejo,
que ya no engaña a nadie.

******

Al atardecer caminaré como siempre
por las mismas calles,
seguro me encontraré a otras sombras,
nos saludaremos en silencio,
ya somos viejos que caen
 como las últimas gotas,
así, en silencio,
con las alas quietas…,
como el sol de la tarde.



No hay comentarios:

Publicar un comentario